Granada madurando en su árbol en Mequinenza (Zaragoza)
Como fruto maduro
Cuando te entregas
y aceptas que la Vida
es lo que debe ser,
y no lo que tú quieres
Cuando permites
que te ofrezcan ayuda
los que te aman y aprecian,
y quieren ayudarte
Cuando sonríes
a todos tus hermanos,
y aunque no te comprendan,
tú les das comprensión
Cuando sientes
que todo el Universo
es tu hogar, es tu casa,
y eres Uno con él...
Cuando escuchas,
atento, a quien te habla,
peregrino también,
como tú, del Camino...
Cuando sabes ponerte
en el lugar del otro,
y no pretendes nada,
sólo que sea feliz...
Cuando ya no persigues
fingir lo que no eres,
y aceptas tus defectos,
y que a veces flaqueas...
Cuando aprecias las Vidas,
los trabajos, las luchas
de los que precedieron
tu caminar aquí
Es entonces,
como un fruto maduro,
que empiezas a ser Hombre
o Mujer de verdad.
Wifredo Noguera Lax
Poeta y escritor