Soneto de un viaje a Orillena

 






Fotografía de un día de niebla en Mequinenza.

    Dejamos Mequinenza por faena.  

Hoy nos toca un buen paseo en coche.

Hace frío, hubo niebla esta noche

y al coche lo recubre la diadema


   de las gotas de agua que encadena

el frío de hoy en collares sin broche.

Calientes y seguros, sin derroche,

finalmente llegamos a Orillena.


En el tercio final de nuestro viaje

el sol nos acompaña e ilumina

a nosotros y al hermoso paisaje


que la niebla emborrona y difumina.

Con el sol y su brillo no hay ambages*,

nada enturbia y nada contamina.


Wifredo Noguera Lax

Poeta y escritor


* Rodeos o caminos intrincados, como los de un laberinto.